Inesperado fenómeno en esta bendita republiqueta ché! No hubo canal de TV que no transmitiera imágenes y reportajes sobre los "copitos" cayendo en la Ciudad de Buenos Aires. -"¿Qué se siente señora?"- interrogan los agudos periodistas a la gente. Pregunta boluda si las hay, ya que lo que se siente un frío de cagarse. Y la tan esperada respuesta llega: -"¡Esto es hermoso!¡No hace falta ir a Bariloche, vio!"- responde la señora mononeuronada que arrastró a tooooda la familia hasta el obelisco para hacer muñequitos, porque le dijeron que allí nevaba más... Y sí, en cualquier momento podía llegar a aparecer el monstruo Nahuelito para que lo veamos de
una vez por todas.

En fin, el efecto feriado largo les pegó fuerte, porque si esto sucedía hoy, esos mismos hubiesen estado a las puteadas limpias tirándose encima todo el guardarropas para que el frío polar no les taladre los huesos (y los huevos también).
¡QUE LES GARÚE FINITO, GILES!